lunes, 9 de septiembre de 2013

Murano, la isla cristalina

Nada nuevo se puede decir de Venecia como destino turístico universal. Los canales, las románticas góndolas, la Plaza de San Marcos, los palacios, el Puente de Rialto… Pero hay otros lugares que descubrir en la Laguna Veneciana que rodea la ciudad,  como la isla de Murano.


En esta isla, una versión reducida y más tranquila de la propia Venecia, se ubican los famosos y antiguos talleres donde maestros artesanos crean las maravillas en vidrio  desde la época medieval que han dado fama mundial a este lugar.



Para llegar a Murano desde Venecia es preciso tomar el vaporetto. Tras una media hora de trayecto desembarcamos en una localidad donde en seguida descubriremos numerosos  comercios dedicados a la venta del vidrio decorado. Por lo demás, en Murano se reproduce el mismo paisaje que en Venecia, con elegantes fachadas, viejas góndolas, y pequeños restaurantes, aunque más modesto y apacible.


La historia de Murano es curiosa: aquí fueron obligados a instalarse durante la Edad Media todos los maestros vidrieros, cuyos hornos eran los causantes de no pocos incendios que regularmente devastaban una ciudad cuyos edificios eran en gran parte de madera. 


Pero para acercarnos a la historia de este lugar y descubrir los secretos de su principal actividad es necesario visitar el Museo del Vidrio en el que se exponen más de 4.000 piezas de todas las épocas desde vasos fenicios, cálices, espejos y cuentas de caleidoscopio hasta las creaciones más vanguardistas. 


Huelga decir que no se puede abandonar Murano sin visitar alguno de los típicos talleres donde los artesanos nos explicarán el proceso de fabricación y nos permitirá admirar muchas de sus bellas creaciones. 



Obviamente pocos toman el vaporetto de regreso sin no adquirir alguna de estas maravillas de cristal

1 comentario:

  1. Anónimo9/9/13 18:25

    Hermosa Venecia y muy hermosa su artesanía del cristal.
    Pensar que hace unos siglos era mantenido en secreto el conocimiento de las tecnicas de elaboración del cristal al punto de ser condenado a muerte el artesano que pretendiera escapar a otro país para beneficiarse del "know how".

    A pesar de todo alguno logró huir y así surgió la competencia en la antigua Bohemia, que todavía conserva su fama.
    Indirectamente esta cristalería checa fue la causante de la creación de la primera cerveza rubia.
    Pero es otra historia.
    Muy buenos tus posts.

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